En la actualidad, una de las preguntas más comunes que hacen las chicas que se inician en la preparación de las competiciones, ya sean principiantes o deportistas experimentadas, es el tema de la comida libre. ¿Pueden hacer comida libre? ¿es beneficiosa?

A continuación, vamos a exponer como tener una relación adecuada con la alimentación durante la preparación de una competición para la categoría bikini.

 

Para mí, una de las mayores consecuencias negativas que puede conllevar el introducirse en una preparación para bikini es la relación entre esa preparación y los desordenes alimenticios y trastornos que se pueden generar por una mala gestión de las dietas y de los entrenamientos. Siendo en un % muy alto totalmente evitables si consideramos estos factores de los que vamos a hablar.

– Primeramente y muy importante elige y contrata un entrenador, preparador o persona que te acompañe que sepa entrenar o preparar chicas. El primer error y la base sobre la que luego ocurre todo lo demás, es que se va construyendo sin unos cimientos sólidos, porque fallan los conocimientos sobre vosotras del entrenador.

Si quiero competir en fútbol contratare un entrenador de fútbol, si contrato uno de baloncesto pues posiblemente será difícil que me enseñe correctamente a ser buena jugando al fútbol.

Tengamos en cuenta que una bikini no es un culturista, con lo que aseguraros que las bases sobre las que construyáis vuestro físico sean la de una chica, y las de una chica que va a competir en bikini, no las de un culturista, donde cada vez se come menos, cada vez se usan mas medicamentos para potenciar el rendimiento y cada vez tiene que entrenar moviendo mas kilos.

 

– Algo muy importante también, y que está relacionado con ese entrenador que hayamos elegido para que nos ayude a evolucionar, es valorar si es el momento de iniciarse en la competición.

Es tarea del entrenador valorar el estado emocional del deportista para poder aconsejarle si sería positivo para ella iniciarse en la competición si su estado emocional es de alteración, sufre estrés, algo en su vida no es capaz de gestionarlo, tiene discusiones diarias… partir de un estado tan alterado, tan nervioso solo generará estados estresantes que conllevaran problemas con la comida.

El problema que se genera es que estamos en un momento en que esto es un gran negocio, y como puede interesar más los beneficios propios que los del deportista, pues interese más llevar a esa persona a los límites físicos, mentales y del entorno de su vida con el fin de generar ingresos, o incluso beneficios en la repercusión social a costa de ponerla en un escenario, aunque esa chica termine con trastornos depresivos y alimenticios

 

 

– El tercer factor que genera trastornos en la alimentación, es como hemos hablado al comienzo del artículo, el tema de las comidas libres.

Siempre se ha asociado que el hacer comidas libres tiene un beneficio sobre el metabolismo para evitar estancamientos, ¿pero eso es realmente así? o ¿es más una excusa que se genera en torno a comer lo que se quiere? , teniendo así una justificación que viene desde fuera de la deportista y no sintiendo así la culpabilidad, ya que como forma parte del plan no pasa nada.

Mi experiencia me lleva a valorar a cada deportista como una persona totalmente distinta, con unas circunstancias totalmente diferentes, y una forma de pensar y actuar que la caracterizan y que no coincide con las de otra chica.

 

Por lo general he podido comprobar que la comida libre tiene un efecto negativo sobre el proceso de evolución del estado físico de la chica y tiene una gran repercusión en los trastornos alimenticios que se generan a medio y largo plazo.

 

El tener una comida libre, en muchos de los casos, lleva a la chica a generar un estado emocional como consecuencia de los pensamientos que inundan su mente en torno a ese día y momento que va a hacer esa comida, por lo que a veces se pasa 6 días de cada una de las semanas elaborando una lista de alimentos que va a comer ese día en concreto, el orden que va a llevar, luego los cambia porque le ha surgido la necesidad de otro diferente… y así cada día de la semana hasta que llega ese gran día. Mientras se han ido generando unas emociones que están siendo reprimidas a consecuencia de los pensamientos creados en torno a comida.

Y ese día comienza a comer, a llenarse, para hacer hueco, incluso sienta mal y vomita, pero espera para volver a retomar… esto que cuento es una realidad en muchas chicas aunque también un tema tabú del que no se habla mucho, porque se piensa que es un signo de debilidad o que como otras chicas también les ocurre pues es algo normal me han llegado a comentar.

El primer paso es poder reconocerlo, verlo como que no es algo normal y que existe un problema en torno a la comida, solo así se puede gestionar y buscar las causas.

Por desgracia, son muchas las chicas que me llegan a la consulta con estados de trastornos alimenticios a consecuencias de preparaciones mal gestionadas.

 

 

Por lo tanto, mi manera particular de ver el tema de la comida libre es que no soy partidario de establecer una comida trampa como tal, de primeras con ello rompemos la asociación de restricción y día libre, al romper esa relación explicaremos que podremos llevan un plan de comidas con más calorías y bastante más variado nutricionalmente, por lo que la necesidad y la ansiedad por falta de comida se verá reducida en una gran parte.

Esta forma nos permitirá establecer días puntuales con subidas de calorías de la dieta, o incluso semanas en las que el total calórico sea más alto, y todo ello manteniendo un estado de forma y de evolución constante.

 

También nos lleva a romper la necesidad de alientos dulces y su adicción, porque no olvidemos que una vez que nos mantenemos sin ingerir alimentos dulces somos capaces de mantenernos muy bien en el tiempo, pero si cada 7 días metemos un día de esos alimentos pasaremos los otros 6 días con la necesidad que va a generar nuestro cerebro del azúcar o alimentos con ese sabor dulce.

 

Una vez establecemos esa estrategia sobre los alimentos, tenemos que ir a buscar las causas que llevan a la deportista a generar esa necesidad de tener que salirse de la dieta, porque poner un plan de comidas así seria poner un parche, pero realmente no hemos ahondado en la profundidad de la persona para averiguar de dónde nace esa necesidad.

Este proceso es algo muy interno, y que de manera habitual da miedo rebuscar dentro de uno mismo que necesidades emocionales están sin resolver o que aspectos dentro de nosotros no nos hemos perdonado en una pasado o en una infancia que nos llevan a generar un estado de necesidad de comer para cubrir esos vacíos.

Sabemos de la relación entre emociones y comer, aunque este sería un tema muy largo del que hablar y lo dejaremos para otro artículo. Lo que si podemos decir que el trabajo emocional y de gestión personal nos conlleva un estado de calma que a su vez nos permite gestionar la relación con la comida, por lo que la clave para evitar o trabajar esos trastornos alimenticios es la gestión psicológica personal y deportiva.

 

En deportistas de una gran experiencia competitiva, hablo de campeonas nacionales o internacionales, la manera de proceder respecto a la comida libre es un poco diferente, ya que en sus espaldas llevan muchos años de competiciones, y muchas de ellas se pasan casi los 365 días en preparación hacia los eventos que tienen marcados.

A ellas les trasmito la importancia de saber escuchar su estado personal, y cuando sientan la necesidad de salir del plan de comidas porque tengan un estado de estrés, un momento de ansiedad, unas circunstancias que no están sabiendo gestionar en ese momento… recurran en ese momento a esa comida.

Digamos que no tienen comida libre, sino que hacen uso de esa herramienta cuando sienten que se está iniciando un proceso de ansiedad para evitar que vaya a más, porque negarle ese descanso puntual puede iniciar una línea ascendente de ansiedad que en un futuro arruine la preparación.

 

Esto solo se le puede trasmitir a deportistas con una alta gestión de sí mismas y que reconocen esos estados y saben donde parar, saben elegir que comer, y también saben cuando no comer. Después estaría el entrar en el trabajo personal para ver las causas de ese estado que les ha llevado a comer, y seguir con ese trabajo de psicología deportiva.

 

Espero que pueda resultar interesante y de ayuda a las chicas que se inician en el mundo de la competición y también a las que son grandes deportistas de competición y experimentadas.

 

Podéis enviarnos vuestras dudas o consultas en los comentarios o directamente a  Rubén Ruano.

Rubén Ruano

 

 

  • Lcdo. En educación física, especialidad en alto rendimiento y nutrición deportiva
  • Master en medicina deportiva
  • Coaching en el deporte de rendimiento

 

 

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